están locos estos romanos¡¡

un pequeño reducto en medio del imperio

La vida ese paréntesis

No puedo resistirme y dedicarles un espacio, aunque sea chiquito, a Mario Benedetti y claro, a mi abuelo. Al primero, por regalarnos tanta poesía, y al otro porque ha sido un ejemplo de honradez y de generosidad. Y viceversa.

Ese mar es una especie de eternidad. Cuando yo era niño, él golpeaba y golpeaba, pero también golpeaba cuando era niño mi abuelo, cuando era niño el abuelo de mi abuelo. Una presencia móvil pero sin vida. Una presencia de olas oscuras, insensibles. Testigo de la historia, testigo inútil porque no sabe nada de la historia. ¿Y si el mar fuera Dios?

La tregua

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4 comentarios»

  Inma wrote @

Hola compi…quién yés tú? me presentas a tu agüelo?

  Nerea wrote @

Lo siento, soy yo, no sé cómo poner mi nombre en las entradas.

  Inma wrote @

Hola chochete.Yo creo que tamoco sé ponerlo.Puedes firmar Nerea al final si quieres…besu

  valen wrote @

muy lindo compañera, muy muy lindo
un abrazo asi de grande
valen


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